LECCION 19: PRIMER MANDAMIENTO


09 Feb
09Feb

MANDAMIENTOS DE LA LEY DE DIOS EN PARTICULAR  

Primer mandamiento

Al principio de los mandamientos se dice: "Yo soy el Señor Dios tuyo". Estas palabras indican que Dios, por ser nuestro Criador y Señor, puede mandarnos lo que quiera, y nosotros, sus criaturas, estamos obligados a obedecerle. 

El primer mandamiento es: "No tendrás otro Dios más que a Mí". Nos manda adorar sólo a Dios, y darle el culto debido, practicando la verdadera religión. Prohíbe la superstición, la irreligiosidad y la ignorancia culpable de las verdades de la fe y cualquier otro pecado contra la religión.

LA SUPERSTICIÓN 

Superstición es dar a la criatura el culto debido sólo a Dios, o dar a Dios culto de un modo indebido. 

Son supersticiones la idolatría, la vana observancia, la adivinación, la magia, el maleficio, el espiritismo, etc.

Idolatría es dar a una criatura el culto supremo de adoración, debido sólo a Dios. 

Vana observancia es usar medios no proporcionados, ni instituidos por Dios, para obtener un efecto cierto. Es de tres clases: 

1ª- El arte de adquirir la ciencia sin trabajo. 

2ª- El arte de curar con varios signos o cosas sagradas. 

3ª- Observación de los sucesos; en vista de un suceso casual se calcula la suerte o desgracia. 

Es superstición: Atribuir a una oración o a cierto número de cruces la virtud de curar ciertamente una enfermedad; tener por días de desgracia el martes o el viernes; considerar como de mal presagio el número 13; romper un cristal, derramar la sal; llevar amuletos para tener suerte o evitar la desgracia, etc., etc. 

Es pecado, pues, pretender sanar infaliblemente las enfermedades sólo con oraciones u otros medios inadecuados. 

Algunas personas santas han sanado enfermedades con oraciones solamente, pero esto fue por milagro y dichas personas no atribuían a sus oraciones la virtud infalible de sanar enfermedades. 

La adivinación es pretender averiguar las cosas ocultas con ayuda del demonio. La adivinación se hace por los astros, por las líneas de las manos, por una casualidad, por los sueños, por las cartas, etc. Pecan gravemente los que van a preguntar a las adivinas, se hacen decir la buenaventura, etc.: no será pecado grave si se hace para jugar, sin que ni la una ni la otra parte preste crédito, pero ni aun por juego deben hacerse estas cosas. El porvenir contingente y libre lo sabe sólo Dios; las adivinas no lo pueden saber.

Los sueños enviados por Dios, para hacer conocer su voluntad, son rarísimos; por las señales que les acompañan se conoce ciertamente ser diferentes de los sueños naturales o diabólicos. 

La magia supersticiosa es el arte de hacer cosas extraordinarias, las cuales, aunque no sean sobrenaturales, son superiores a las fuerzas del hombre, y, por consiguiente, sólo pueden hacerse por intervención diabólica. 

Brujería o maleficio es el arte de dañar con intervención del demonio. Los casos de brujería o maleficio son rarísimos. Las brujas están generalmente en la cabeza de los ignorantes. Esta superstición es causa hasta de asesinatos y de otros crímenes gravísimos. El que está en gracia de Dios nada debe temer, pues tiene a Dios por Padre que lo protege con una providencia especial. 

El buen cristiano no pretende querer averiguar el porvenir por medios ilícitos; confía en la Divina Providencia y vive tranquilo. 

El espiritismo o consulta hecha a los espíritus es un gravísimo pecado. Cuanto menos religión tiene un pueblo, tanto más está lleno de supersticiones.

LA IRRELIGIOSIDAD

La irreligiosidad es una irreverencia especial que se infiere a Dios, a las personas y cosas sagradas. 

Sacrilegio es la profanación de lugar, persona o cosa, consagradas a Dios y destinadas a su culto. 

Tentar a Dios es decir o hacer algo para probar si Dios es sabio, poderoso o dotado de cualquier otra perfección. 

Simonía es pretender comprar o vender por precio temporal algo espiritual o anexo a lo espiritual. 

La impiedad es negar a Dios todo culto. Las principales sectas impías son: el Liberalismo, la Masonería, el Socialismo y el Anarquismo. 

Liberalismo es el sistema que toma por criterio único y exclusivo de todo acto moral privado o público, la razón y voluntad del hombre, prescindiendo de Dios. Ser liberal antes significaba ser generoso, magnánimo; ahora generalmente significa pertenecer a una secta condenada por la Iglesia. 

La Masonería es una sociedad que tiene por fin principal hacer guerra a la Iglesia Católica. 

El Socialismo tiene el mismo fin que la masonería. Para engañar a los obreros les promete la repartición de todos los bienes, la igualdad social, etc. 

El Anarquismo es el sistema que proclama la destrucción de todo poder y autoridad, aún con la violencia. 

El Fanatismo es el furor de los sectarios, producido por ideas falsas. El que cumple con fidelidad las leyes de la Iglesia, confiesa y comulga a menudo, no es fanático, sino devoto. Los ignorantes y maliciosos confunden la devoción con el fanatismo. La devoción es una virtud, el fanatismo es un vicio.

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