Hoy comenzamos nuestro nuevo blog de formación


28 Sep
28Sep

Queridos lectores:

Hoy, 28 de septiembre de 2020, vísperas del glorioso San Miguel Arcángel, nuestro especial patrono, damos inicio a esta nueva aventura de crear y publicar un blog en la red; un espacio sin fronteras, para ayudar a muchas personas. Y lo hacemos encomendándonos a él, San Miguel Arcángel, patrono de la Iglesia universal, y a todos los santos y santas de Dios, empezando por nuestra Madre y Señora, María Santísima, Inmaculada y Corredentora del género humano.

Nos proponemos aportar un grano de arena más a este universo de comunicación que es la web. Es el nuevo areópago de evangelización. No será mucho; quizás una gota más en el océano, pero sea como sea, confiamos que será de apoyo y guía para más de uno. Y bastará con que un alma sola alcance mayor riqueza espiritual para su provecho y salvación eterna, como para que esta obra tenga su valor y justificación.

En las manos de la Virgen lo colocamos: a ella se lo encomendamos, y de este modo, el fruto será también sólo de ella.

De manera especial, yo, Luis María, lo pongo bajo la protección de nuestro santo patrono, San Luis María Grignon de Monfort, junto con quien reafirmamos nuestra más tierna y profunda devoción a la Madre de Dios y de los hombres, quien es “el camino más seguro, el más corto y el más perfecto para ir a Jesús”.

Nos mueve la caridad, el amor fraternal a las almas de tantos pobres humanos que andan un poco sin rumbo en esta vida. A ellos principalmente van dirigidos los artículos de este blog, que no dudo serán una fuente de consuelo y salud para estas queridas personas de todo el mundo, que como cualquiera de nosotros, pueden estar en este momento necesitando orientación para sus vidas.

Dios mediante continuaremos publicando nuevos artículos, en la medida en que el tiempo nos lo permita, y la demanda de los lectores así lo solicite. 

Y con esta breve información, les damos a todos una calurosa bienvenida en Cristo y María. No olvidemos, amados lectores, que sólo en Cristo hallamos el camino, la verdad y la vida. Y tengamos siempre presente lo que Él mismo nos enseñó para perpetuidad, de que "de nada le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde su propia alma".

Mi nombre, Luis María de la Calle.

Los espero en las próximas entradas. ¡Y que Dios los bendiga!

Formación con Luis María 

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.