¡FELIZ AÑO NUEVO!


31 Dec
31Dec

Mis queridos lectores, les deseo de corazón un feliz año nuevo.

Pero para no aburrir con los mismos dichos comunes a los que nos tienen acostumbrados, hoy les traigo algo distinto.

No repitamos como los mundanos las típicas reflexiones de fin de año, en las que, año más, año menos, siempre se desea un mejor año, con respecto al "pésimo" que se va...

Si hay que hacer un balance profundo y certero del 2020, que sea verdadero, es decir, algo así: Se ha pensado demasiado en la salud del cuerpo, y muy poco en la del alma. ¡Qué mal!...

Que el año que comienza, entonces, sea distinto en ese sentido: Preocupémonos mucho más de la salud de nuestras almas, que en definitiva es lo que importa de verdad. Jesús ya lo había dicho 2000 años atrás: ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma?... ¿De qué le sirve salvar su cuerpo si su alma será arrojada al infierno?...

Por lo tanto: cuando deseamos un feliz año nuevo, en esto tenemos que pensar: en cómo voy a preocuparme de las cosas del alma, así como los mundanos se preocuparon y se preocupan por las del cuerpo: vestidos, alimentos y salud por sobre todo. ¿Y el alma?... Este blog apunta precisamente a éso.

Contemplemos la siguiente pintura. Observemos cómo ilustra lo que acabamos de decir, y nos da un consejo práctico para el año que comienza. Usemos esta foto en nuestras tarjetas de saludos de "próspero año nuevo"

"El Rosario es arma poderosísima para curar los males que afligen a nuestro mundo", decía este gran Papa... 

¿Y qué mal más terrible nos acaba de prodigar nuestro gobierno argentino con la ley apenas aprobada del asesinato de niños indefensos e inocentes en el mismo vientre de la madre, producido por ella misma? 

Por lo tanto, ¡a usar más este arma! Nos falta más fe. ¡Esa ley la debemos derrocar de inmediato!

Por último, queridos amigos y lectores de este sencillo blog de formación, les regalo un hermoso extracto del gran poeta José María Peman, para la reflexión.

Conciencia tranquila y sana

es el tesoro que quiero;

nada pido y nada espero

para el día de mañana.

Ni voy de la gloria en pos,

ni torpe ambición me afana;

Y al nacer cada mañana,

tan sólo le pido a Dios

casa limpia en que albergar,

pan tierno para comer,

un libro para leer,

y un Cristo para rezar;

que el que se esfuerza y agita, 

nada encuentra que le llene,

y el que menos necesita,

tiene más que el que más tiene. 


José María Pemán

Entonces, ahora sí...

¡Feliz año nuevo, basado en la fe en Dios y en la asistencia de su Madre, María Santísima!

Nos vemos el año que viene en...

Formación con Luis María

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